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Los golpistas quieren repetir la historia para el mes de mayo
Jesús Lucart A. - www.aporrea.org
16/04/07
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***Existen sectores de la oposición que les interesa desestabilizar el orden político, porque es una manera de subsistir, por cuanto reciben periódicamente recursos de Estados Unidos
***El argumento, en esta oportunidad, es el caso de RCTV, que el 27 de mayo cesa la concesión que le ha otorgado el Estado venezolano.
Quienes han sido derrotados en reiteradas oportunidades por los votos del pueblo, siguen con sus intenciones de derrocar, por la fuerza, a un gobierno electo legítimamente y si bien fracasaron en una ocasión con el golpe de Estado, esta vez desean reeditar unas acciones con el propósito de llegar al poder para imponer un gobierno que favorezca a los sectores de menores recursos como se hacía durante la muerta Cuarta República.
El argumento que tienen, bajo el manto del Departamento de Estado de Estados Unidos, es el reiterado cuestionamiento a la Libertad de Expresión y el cese de la concesión de RCTV, cuando para nadie es un secreto la libertad que se vive actualmente en los distintos órdenes de la comunicación. Hacen ver en el campo internacional una cosa, cuando es evidente que los protagonistas diariamente arremeten a través de los medios de radio y televisión e incluso de los impresos contra el gobierno revolucionario de Hugo Chávez.
La amenaza no es un juego. El propio Jefe de Estado lo ha advertido. Los opositores radicales están dispuestos a todo, aún, cuando al final, sabrán que fracasarán con las intenciones desestabilizadoras.
Lo mismo pasó con el paro petrolero de 2002-2003, llamado también paro nacional o huelga general. Fue una acción de carácter general e indefinida contra el gobierno de Venezuela presidido por Hugo Chávez, promovido principalmente por la patronal Fedecámaras y secundado por la directiva y trabajadores de la nómina mayor de Petróleos de Venezuela (PDVSA); los partidos de oposición aglutinados en la coalición Coordinadora Democrática; la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV); diversas organizaciones políticas como Súmate, pero teniendo como principales protagonistas medios de comunicación privados de prensa, radio y televisión. Fue una de las huelgas generales de mayor duración de la historia. Y sin duda, con el respaldo de EE.UU y de los gobiernos de otros países de Europa y de América Latina.
SE EQUIVOCARON
Los golpistas pensaron que podrían derrocar al gobierno con esa postura radical. No pudieron. El pueblo padeció penurias, pero se mantuvo firme a favor del gobierno.
Lo realizado por los enemigos del mandatario nacional no se configura legalmente dentro del concepto internacionalmente aceptado de huelga, ni en ninguna de sus categorías.
La huelga, es un concepto legal definido como “toda perturbación producida en el proceso productivo. Principalmente, la cesación temporal del trabajo, acordado por los trabajadores, para la defensa y promoción de un objetivo laboral o socioeconómico.”
Es de señalar que los objetivos por los cuales fue convocado el paro petrolero en Venezuela, nunca fueron de características laborales, ni socio-económicos, sino más bien de contenidos políticos, expresados en forma notoria por la oposición con el propósito de sacar del gobierno a un Presidente electo democráticamente.
Es importante afirmar que quienes convocaron no fueron los trabajadores en búsqueda de mejorar beneficios laborales. En el marco sindical apareció la CTV en ese momento, una organización que había perdido el poder convocatorio como consecuencia de que los trabajadores no le tenían ni le tienen confianza debido, fundamentalmente, a las posturas de sus dirigentes, quienes recibían beneficios económicos por parte de los patronos, incluso del Estado, mientras los trabajadores permanecían desasistidos.
Para muchos se recuerda, por ejemplo, que la CTV promovió el Banco de los Trabajadores de Venezuela con recursos provenientes de obreros y empleados del país, y al final el dinero desapareció y cayó en poder de los mismos adecos y copeyanos, hasta que anunciaron oficialmente la quiebra. Engañaron a una amplia masa de trabajadores venezolanos.
El 2 de diciembre de 2002, cuando se inició el paro petrolero, no se dio a conocer ante la opinión pública la apertura de algún pliego conflictivo, un requisito legal inherente al inicio del derecho a la huelga, que debe ser presentado por los trabajadores ante las instancias administrativas laborales.
En consecuencia, el problema que se presentó no fue en modo alguno una huelga en su precisa y correcta concepción jurídica, sino una medida de protesta política.
Hoy, cuando nos encontramos a pocas semanas del mes de mayo, se debe estar en estado de alerta para frenar cualquier situación que pueda presentarse con intenciones de echar por tierra el proceso revolucionario. Los golpistas no quieren bajar la guardia. Además es importante señalar, por otra parte, que para algunos de ellos es un negocio ser opositor, porque reciben directamente recursos de la CIA y de otros organismos de Estados Unidos. Se trata de un modo de subsistencia.
Pero ante esa realidad, la población debe estar en estado de alerta para que no vuelvan a perturbar la tranquilidad por parte de ese sector, que todavía permanece con ese odio o rabia que nos los deja dormir. Pobre de ellos. Además, de presentarse un estado de conflictividad política, de nuevo Venezuela tendrá un retraso en la actividad económica y el tiempo de recuperación, por supuesto, siempre se prolongará.
lucartjesus@yahoo.es

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