| SERGIO MORENO GONZÁLEZ / Ultimas Noticias |
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Madrid. Los acordes eran dibujados por la batuta del maestro sobre un pentagrama ubicado en el vacío, seguidos a la perfección por los músicos.
Las miradas se mantenían fijas sobre la mano del director que indicaba los compases. Las partituras sobraban sobre el escenario en un concierto en el que las notas estaban aprendidas y lo que verdaderamente importaba era la intensidad de la interpretación. Intensidad que ayer recibió la ovación del público que abarrotó la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música de Madrid, en el último concierto de la gira realizada por la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar, en cuatro puntos de la geografía española.
A las 7 pm, Gustavo Dudamel se presentó sobre la tarima seguido de los aplausos. Antes de escuchar la Adoración de la tie rra y El Sacrificio, las dos partes de La consagración de la primavera de Stravinski, el director esperó unos minutos hasta que la sala estuvo en completo silencio, éste estuvo amenazado por la tos típica que afecta a los europeos en pleno invierno.
El fagote dio inicio a la función que se extendió durante dos horas, en las cuales los más de 200 jóvenes venezolanos que integran la orquesta hicieron vibrar a la audiencia que agotó las entradas del espectáculo con varias semanas de anticipación, cuando fue anunciada la función.
El repertorio incluyó Stravinski y los cuatro movimientos de la Sinfonía N° 5 en mi me nor de Tchaikovski. Los aplausos llevaron al acostumbrado bis: el Mambo de Bernstein.
La hermana de la Reina Sofía, doña Pilar; la hija de la diseñadora Carolina Herrera, el cantante Miguel Bosé, el presidente de la empresa Telefónica, Julio Linares, y hasta el showman venezolano Boris Izaguirre fueron algunas de las caras que se observaron dentro de la sala, todas convocadas por la expectativa de ver a Dudamel y a la orquesta en plena acción.
Antes de terminar la última pieza, Izaguirre se levantó de su asiento para aplaudir efusivamente, actitud que no fue bien recibida por el público que estaba concentrado en escuchar a los músicos. Luego se le vio en una larga espera para que el director lo atendiera en su camerino.
“Es comparable con Nureyev en la danza. El show de Dudamel es impresionante, es la primera vez que lo veo y es increíble”, dijo Boris en el intermedio del concierto madrileño. El público acompañó su opinión a la salida del auditorio, llenando de elogios a los muchachos que integran las agrupación.
El concierto de la Orquesta Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar en el Auditorio Nacional de la Música de Madrid fue el último de una gira que comenzó el jueves en Oviedo, siguió el viernes en Valladolid, pasó el sábado por Zaragoza y concluyó ayer en la capital hispana. Cada una de las presentaciones fue acompañada por minutos interminables de aplausos.
Balance. La primera gira por España que realiza la orquesta Simón Bolívar dejó a los jóvenes músicos agotados, pero satisfechos de traer del país europeo lluvias de elogios y aplausos. Un convenio para proveer instrumentos y la investidura como embajador de Segovia para el maestro José Antonio Abreu forman parte del saldo de esta visita de una semana por Oviedo, Valladolid, Zaragoza y Madrid.
Gustavo Dudamel continuará hacia Gotemburgo dentro de los compromisos anotados en su agenda.
La orquesta tomará unos días libres para luego retomar sus ensayos y sus viajes. A mediados de este año viajará a Europa y esperan cerrar 2008 en Japón.
UN CONVENIO ADECUADO
Una hora antes de la presentación final de la gira, el creador del sistema de orquestas, José Antonio Abreu, suscribió un convenio con la Fundación Hilti que proveerá de instrumentos nuevos a los integrantes de la Sinfónica Simón Bolívar.
“En este momento la aspiración de Venezuela es alcanzar el millón de muchachos cantando y tocando. Es por eso el inmenso esfuerzo de formar los profesores necesarios para el desarrollo de la matrícula de los niños que van a fluir en las orquestas y coros hasta alcanzar esa meta”, indicó.
Los instrumentos se unirán al parque instrumental que ya posee el sistema, “pero el nivel técnico de la orquesta que dirige el maestro Gustavo Dudamel requiere de reconocimiento internacional del respaldo aún mayor de la orquesta”, dijo el creador del sistema venezolano.


Felicitaciones a la orquesta Simón Bolívar por tan rotundo éxito e igualmente a su director estamos muy orgullosos de él. Sigo muy de cerca todo a lo referente a las orquestas sinfónicas de Venezuela, pero es una lástima que sólo se elogie a la Simón Bolivar y que todo el presupuesto sea para dicha orquesta, vivo en Ciudad Guayana y veo con gran preocupación aun cuando en la Orquesta de Ciudad Guayana cursan más de mil niños y adolescentes, se puede decir que son autodidactas pues los profesores vienen de caracas una vez al año, lenguaje musical una o dos veces al año que viene un sólo profesor y eso es hasta el cuarto nivel, ya después que llegas a ese nivel no avanzas porque no hay quien dicte la cátedra siguiente y los niños reciben clases de los mismos alumnos que se están formando pero sin ningún tipo de entrenamiento pues no hay presupuesto para ello,por eso cada vez que voy a un concierto de ellos me emociono porque ellos aún cuando trabajan y/o estudian la música si lo hacen con un gran esfuerzo pues el sitio donde ensayan es infrahumano, pero así y todo se botan cuando lo presentan en el eco-museo que para ellos es como el Teresa Carreño. Amigos los músicos no están sólo en la Simón Bolívar, en el interior también hay orquestas que requieren apoyo sobre todo en su formación como músico y hay muchos ellos que son verdaderamente “pobres” pero “ricos” en su destrezas, habilidades y ansiosos de aprender lo que verdaderamente les gusta.
Ojalá Señor Abreu este comentario sirva de algo y no sólo ponga interés en promocionar y dotar a las orquestas de Caracas sino también las del interior, no basta sólo hacer las diligencias para conseguir una parcela sino también hacer las diligencia para la construcción de la sede, dotar a los niños de instrumentos, dar la capacitación necesaria a todos y cada uno de nuestros músicos, porque aqui tambien tenemos bueno valores que merecen todo el apoyo de usted de las empresas que aqui tenemos y del estado Venezolano y que el presupuesto que aprobó nuestro Presidente para la misión música sea repartido equitativamente y no sólo se quede en Caracas especificamente en la orquesta simón Bolivar.